Actor de teatro jubilado, ahora el primo José Ignacio está actuando en el cine
Admirable!!

Familiar y punto
Actor de teatro jubilado, ahora el primo José Ignacio está actuando en el cine
Admirable!!

La inteligencia es adicta al poder porque el poder aumenta la inteligencia; el sexo es adicto al poder porque el poder multiplica y somete los objetos del deseo; la codicia es adicta al poder porque el poder reproduce la riqueza. El poder puede y lo puede todo
La mujer de Chomsky, sobre su relación con Epstein: “Fue un grave error, y pido disculpas por ello en nombre de los dos”
No tengo ni tino ni fuerzas para abordar los millones de documentos que componen el caso Epstein, pero su propia inabordable dimensión (que debería volvernos más prudentes) ha generado ya un efecto político devastador: la idea de una élite transversal (empresarios, diplomáticos, académicos, científicos, príncipes) corrompida por el poder, en una imagen en la que no sólo es imposible distinguir a un primer ministro de un profesor sino a un cómplice pederasta de un simple comensal. Es la “decadencia general de Occidente”, noción que sólo puede convenir al fascismo y sus estandartes, muchos de los cuales, por cierto, comparecen como protagonistas en una lista que, sin los crímenes de Epstein, sería apenas el almanaque de Gotha del siglo XXI.
Esta idea me produce una pena inconsolable, aumentada por la ilusión literaria de “conocer” a Chomsky. Llevo casi cincuenta años leyendo, tanto al lingüista revolucionario como al intelectual comprometido contra el imperio estadounidense. En los años 80 del siglo pasado, cuando vi la grabación del debate que había mantenido con Foucault en octubre de 1971, el francés me hipnotizó con su amoralidad postmoderna, Chomsky me convenció con su universalidad ilustrada. Fue esta universalidad contra la irracionalidad, la violencia y el cálculo depredador, siempre apoyada en un minucioso conocimiento de los detalles del poder, la que nutrió el anti-imperialismo de dos generaciones de izquierdistas en todos los rincones del planeta.
Aristóteles decía con razón que ninguno puede decir que ha tenido una buena vida hasta el momento de su muerte, porque es el último gesto el que define y resume toda la existencia; el gesto a partir del cual, por así decirlo, se juzga el conjunto de lo vivido. Por eso conviene morir joven, en un momento de plenitud o de belleza; y por eso, a medida que se envejece, el peligro de meter la pata y de arruinar la vida entera aumenta año tras año. Aristóteles no decía que eso fuese justo; decía que es así como ocurren las cosas en el mundo sublunar, donde ningún humano está libre de peligro; y donde hay que estar tanto más atento cuanto más flaquean nuestras fuerzas para, si es posible, elegir ese último gesto definitivo antes de morir. Porque nuestra visión del otro funge siempre a modo de “entelequia”, un concepto también aristotélico que no define, como se cree, una construcción quimérica o fantástica sino esa operación mental en virtud de la cual tratamos un objeto (o una biografía) como si hubiese sido desde el principio lo que sólo llegará a ser al final: Napoléon era ya “napoleónico” en sus juegos escolares, san Agustín era “agustiniano” entre los pechos de su madre Mónica. Los sabios quieren morir como Sócrates, no como Epstein. La historia de Chomsky no es, desde luego, la historia del magnate violador, pero éste la contamina hacia atrás como una epidemia retrospectiva, de tal manera que el sabio estadounidense, por muy grande que haya sido, ya no podrá morir como Sócrates. ¿No es para llorar de tristeza? ¿No nos sacude dolorosamente esta derrota inesperada en el tiempo de descuento?
La inteligencia es adicta al poder porque el poder aumenta la inteligencia; el sexo es adicto al poder porque el poder multiplica y somete los objetos del deseo; la codicia es adicta al poder porque el poder reproduce la riqueza. El poder puede y lo puede todo. De hecho, muchas veces la inteligencia, el deseo y la codicia no se anticipan a él sino que son uno de sus productos, de los que luego se retroalimenta. Siempre tendemos a identificar el poder con la violencia y la intimidación, ante los que nos inclinaríamos asustados y complacientes. Ese es sólo el poder más débil. En su máxima expresión, el poder absorbe con tanta naturalidad en los cuerpos sus propiedades que los poderosos son objetivamente más guapos y sus amantes se enamoran sinceramente de ellos; y son objetivamente más ingeniosos y hacen reír sin hipocresía; y son objetivamente más generosos y sus regalos nos doblegan afectivamente. Son también objetivamente más cultos y la inteligencia se rinde a sus encantos. No estoy seguro, la verdad, de que nosotros no nos hubiésemos dejado seducir también por Epstein si él hubiese sentido el menor interés por conquistarnos. Seamos honestos. Tuvimos suerte: nos salvó ese desinterés.
Dejemos ahora a un lado la sexualidad y la codicia, dos pasiones que no parece posible reprochar a Chomsky. Chomsky siempre tuvo una virtud: su extraordinaria capacidad para el pensamiento. Y siempre tuvo un defecto: su enorme inteligencia. La inteligencia es abstracta y, por tanto, siempre artificial; une datos, conecta sinapsis, resuelve dilemas lógicos y acaba cautiva de sí misma. Está separada de la tierra y de su ética pedestre. Por ejemplo: en el famoso debate de 1971 entre Foucault y Chomsky sobre la “naturaleza humana”, Foucault encarnaba la inteligencia pura, Chomsky el pensamiento común. Pensamiento e inteligencia, en efecto, no son facultades contiguas sino a veces opuestas; por eso Hannah Arendt insistía en la facultad de pensar como la única capaz de desactivar las virtudes cegadoras del poder, incluida la de la propia inteligencia, que busca satisfacerse por cualquier vía. Chomsky, que pensó mucho contra el poder, cedió a veces a la tentación de la inteligencia, cuyo mayor acopio, como el de la riqueza, lo detentan los poderosos. A otros, mucho más tontos, nos ha tentado (y cegado) también alguna vez. Ahora bien, el pensamiento (inscrito, como la “gramática universal” chomskiana, en la médula de la condición humana) es, sin embargo, en los hechos, una de las facultades que más raramente se ejercen. Los pobres y subalternos no tienen ni tiempo ni fuerzas; a los ricos y poderosos se lo suele impedir la inteligencia misma, que es un señuelo tan irresistible como el sexo o el dinero y que, al igual que el sexo y el dinero, se concibe a sí misma autóctona e ilimitada. Es terrible pensar que algunas intermitencias de inteligencia (tangentes, por casualidad, a la vida infame de un criminal carismático) han podido dañar de manera irreparable toda una vida de pensamiento.
¿Podemos perdonar a Chomsky? Sí, debemos hacerlo. ¿Lo podemos admirar? Ya no, y esto es lo que más piedad nos produce; por él, sí, pero sobre todo piedad por nosotros mismos, obligados a medirnos con nuestra propia fragilidad. En todo caso, este desenlace inesperado de una existencia ejemplar nos deja dos aprendizajes fundamentales para los tiempos que corren: debemos ser más compasivos, debemos ser menos admirativos. Cuanto más admiramos más odiamos. Compasión siempre y en todas direcciones; admiración sólo hacia algunas madres valientes y hacia la muerte de Sócrates.
Mensura 1882

— Perquenco años 1940 —

La plaza mirando en dirección SE
Ver Museo Virtual
https://www.museoperquenco.cl/
——— Centro histórico de Quito —–

El Palacio de Carondelet es la sede del Gobierno y residencia oficial del presidente de la República del Ecuador, ubicado en el centro histórico de la ciudad capital de Quito. Es uno de los principales símbolos del Estado ecuatoriano y el eje neurálgico del espacio público conocido como plaza de la Independencia o plaza Grande (nombre virreinal), alrededor de la cual se levantan además el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal, el Palacio de Pizarro, la Casa de los Alcaldes, el Palacio de la Curia y la Catedral Metropolitana. Fue conocido durante el virreinato español como Palacio Real de Quito, pues era la sede de la Real Audiencia y de la gobernación civil y militar de la región.
La tradición cuenta que habría sido el libertador Simón Bolívar quien lo llamó Palacio de Carondelet, asombrado por el buen gusto que tuvo Francisco Luis Héctor, V barón de Carondelet, quien ordenó la construcción de su fachada, cuyo principal elemento, una columnata, se mantiene hasta la actualidad. No obstante, nunca se lo ha denominado así en los documentos oficiales.
El palacio presidencial y el anexo Palacio de la Vicepresidencia ocupan una manzana de aproximadamente 80 m de lado, lo que suma 6 400 m² de superficie.
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Santiago 193O – Calle Estado con Delicias

Con especial dedicación al primo Arturo sito en Quito.
Mi padre Alejandro Gumucio Harriet (1913-1996) es por su abuela paterna Elvira Vives Solar, descendiente directo de Francisco de Borja, más conocido como San Francisco de Borja, SJ Francisco viene a ser su abuelo # 17
Para quienes por ventura se interesasen por el pormenor genealógico la filiación es la siguiente:
La abuela Elvira (gen. # 2 a partir de Alex) es hija de Esther del Solar Quiroga, con quien se comienza a poner interesante la cosa,
La madre de misia Esther es Ignacia Quiroga Darrigrande jija a su vez de M. María Antonia Darrigrande Marín (gen # 6) La bisabuela de Esther es M. del Carmen Marín Gallardo, La madre de los Marin Gallardo fue Catalina Gallardo Quevedo (gen. # 8), nieta de Fernando Díaz Gallardo Colmeneros de Andrade, nacido en Chiloé, hijo a su vez de Fco. Diaz Gallardo, (1629 – 1682) quien fuese Gobernador Real de Chiloe,
Durante el siglo XVII los habitantes de Castro en Chiloé sufrieron varios ataques de corsarios holandeses, entre los que cabe mencionar a Baltazar de Cordes en 1600 que destruyó parcialmente la ciudad, George de Spilberg (conocido también como Joris van Spilbergen, cuyo origen era alemán aunque servía a Holanda) en 1615 y Enrique Brouwer en 1643.
Los españoles solicitaron repetidas veces despoblar la isla a causa de la miseria y el aislamiento en que decían vivir, pero no se les concedió por la relevancia estratégica que este asentamiento tenía para el Virreinato del Perú; en efecto, a Chiloé se le denominaba comúnmente como «La llave del Pacífico».

Por el lado materno era Fernando nieto de Hernando Colmeneros de Andrade Cervantes quien a su vez es nieto de Pedro Fernández de Castro, (1523-1578) VII Conde de Lemos, Virrey de Nápoles
La abuela de Pedro Fernandez es Catalina de Luna Sandoval y Rojas, hija de Isabel de Borja y Castro y nieta de Francisco de Borja y Aragón, quien luego sería San Francisco de Borja S.J.
Historia de Adrien BERNARD
La Isla de Pascua, famosa por sus imponentes estatuas moái, suele presentarse como un caso de colapso social brusco. Sin embargo, un análisis científico reciente propone una visión renovada de su historia, basándose en datos climáticos poco estudiados hasta ahora.
Para ello, investigadores del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty rastrearon la evolución de las precipitaciones en esta isla aislada. Su estudio se basó en el análisis de testigos de sedimentos extraídos de las zonas húmedas locales, como el lago Rano Kao.
🗿 Isla de Pascua: una nueva teoría científica da una explicacion climática de su colapso
El método empleado por el equipo consistió en medir las relaciones isotópicas del hidrógeno preservadas en las ceras de hojas antiguas. Este enfoque permite obtener un registro directo de las variaciones pluviométricas, con una continuidad de casi ochocientos años.
A diferencia de las teorías de un declive súbito, las comunidades rapanui demostraron una notable capacidad de adaptación. Así, cambios culturales, como la reducción de la construcción de los ahu (sitio ceremonial que se presenta en forma de plataforma generalmente coronada por estatuas moái), coincidieron con esta fase climática difícil.
Este descubrimiento cuestiona, por tanto, la narrativa del ecocidio, que atribuía el declive a una sobreexplotación de los recursos. En efecto, los datos climáticos muestran que los factores ambientales tuvieron una influencia notable en la evolución social.
🗿 Isla de Pascua: una nueva teoría científica explica su colapso
Los próximos pasos de este trabajo de investigación pretenden explorar los archivos sedimentarios en escalas de tiempo más largas. Esto permitirá comprender mejor las dinámicas atmosféricas en el Pacífico sudeste, una región aún poco documentada.
Los isótopos son formas de un mismo elemento que difieren en su masa. Para el hidrógeno, la relación entre isótopos pesados y ligeros en el agua de lluvia se modifica según las condiciones meteorológicas, como la evaporación o las precipitaciones.
Cuando las plantas absorben esta agua, integran estos isótopos en las ceras de sus hojas. Tras su descomposición, estas ceras se conservan en los sedimentos, creando de hecho un archivo químico de las condiciones pasadas. Analizando estas relaciones, los científicos pueden estimar con precisión los niveles de lluvia antiguos. Este enfoque es especialmente fiable para las regiones donde los datos históricos son limitados.
The short answer is yes. In fact, the scientific consensus suggests that the premise of the question is slightly backwards: it is the Stradivarius that often struggles to rival top-tier modern violins in double-blind tests, rather than the other way around.
While the «Secret of Stradivari» remains one of the music world’s most enduring romantic myths, rigorous acoustic experiments conducted over the last fifteen years have systematically dismantled the idea that Old Italian instruments possess a sonic quality that cannot be replicated.
The Paris Double-Blind Experiment – The most famous of these showdowns occurred in Paris in 2012 (published later in Proceedings of the National Academy of Sciences). A team led by acoustic researcher Claudia Fritz and violinmaker Joseph Curtin assembled ten world-renowned soloists. They were presented with twelve violins: six Old Italians (including five Stradivari) and six high-quality modern instruments. The soloists wore modified welding goggles so they could not identify the violins by sight, and the instruments were perfumed to mask the distinctive smell of old varnish and wood.
The results were shocking to the classical music establishment:
The «Projection» Myth – Following the Paris experiment, critics moved the goalposts. They argued that while modern violins might sound great «under the ear» (to the player), they lacked the magical projection required to fill a concert hall. So, Fritz and Curtin ran another study in 2017. They put soloists on stage behind an acoustically transparent screen in a 300-seat concert hall in Paris and an 860-seat hall in New York. They asked both the audiences and the soloists to judge projection. Once again, the modern violins won. They were rated as having better projection and better tone quality by listeners in the cheap seats and the front row alike.
If modern violins are better, why do Strads cost $15 million?
If you handed a violinist a modern instrument made by a top living luthier like Sam Zygmuntowicz (who built violins for Isaac Stern) or Joseph Curtin, and told them it was a $10,000 copy, they would likely critique it harshly. If you handed them the same violin and told them it was a $10 million Stradivarius, they would likely weep at its beauty.
This is the psychoacoustic placebo effect. We hear what we expect to hear. When a player holds a Stradivarius, they are holding a piece of history. They approach the instrument with reverence, adjusting their bowing technique to coax the best sound out of it. They work with the violin. When they pick up a modern instrument, they often test it skeptically, looking for flaws.
Furthermore, the price of a Stradivarius is driven by economics and antiquity, not just utility. They are Veblen goods—items that are desirable specifically because they are expensive and rare.
The Modern Masters – Today, there are living makers whose instruments are functionally indistinguishable from the Golden Age masters.
The reality is that violin making is currently in a Golden Age. We understand the physics, the wood chemistry, and the architecture of the violin better today than at any point in history. Antonio Stradivari was a genius, but he was not a magician; he was a craftsman. And modern craftsmen have finally caught up.
Los descendientes de Carlota Bartholin(1836- 1918) somos parientes del jefe vikingo Erik el Rojo

A través de su canal de TikTok, Mariquilla ha desvelado qué es lo que más fascina (y confunde) a los estadounidenses sobre nuestra forma de vida.
Mientras que en España podemos pasar horas charlando tras el café, en EEUU lo habitual es levantarse nada más terminar de comer para dar un paseo o, si se está en casa, trasladar la charla directamente al sofá. El concepto de «quedarse pegado» a la silla simplemente no existe allí.
La entrada Mariquilla, profesora de español en EEUU: «No entienden la sobremesa, no tienen ni un término equivalente en su vocabulario» se publicó primero en El HuffPost
Agreguemos que el sistema métrico les es exótico, para ellos rigen miles / millas, feet / pies , inches/ pulgadas y de ahi no salen. Con ciertas variantes, estas diferencias se dan también en Escandinavia, donde las distancias se dan en mil = 10 km.!!

Ya el 21 Enero, siendo ya de noche, llegué a Roma y casa de la hermana. La buena conversa y al lecho reparador. El dia siguiente fue de descanso reparador
Bellas flores llegaron de Uppsala de parte de los sobrinos Gumucio Nyberg
El Viernes 23 me fui al centro de la Ciudad Eterna y a la basílica de San Clemente a pocas cuadras del emblemático Coloseo, como se dice ahora..

Debajo de la iglesia del siglo 4o. está el mitraeum subterraneo que no es como lo recordaba de mi anterior visita hace 20 años
El sábado 24, el mismo dia del cumpleaños hubo amena fiesta en lo de Zorana y Filippo,

Los primos Colombo: Sabina, Francesca, Filippo, Selene y Gabriel
Un variado y rico bufé y con la llegada sorpresiva de alegres mariachis


Un dia fuimos a Perugia en tren, viaje venturoso donde yo tenía cita en el Centro Americanistico. Nos recibió atentamente Elsa que provista de máscara nos dijo que era «Paciente Ontologica» lo que me pareció un poco raro, dado que soy aristotélico, hasta que Baleins me aclaró que había dicho Paciente Oncológica, con lo que se me aclaró la cosa.

Con Balalin nos complementamos muy bien dado que aparte que no parlo italiano, soy bastante sordo y se me confunden las cosas, mientras que ella aunque de menta fina y penetrante no ve muy bien, pero mi visual hasta la fecha no se ha visto menguada..

Con pena damos cuenta de la muerte en Santa Bárbara de Marta (82), quien durante tantos años . apoyó y acompañó a los Velasco Castellón.

No solo ellos la querian mucho, Marta era muy apreciada y todo un referente para la familia extensa Castellón walintoniana. Nuestras condolencias a sus sobrinos Juan y Segundo Seguel.
Boletin Walintonia
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Carlos Alberto – Fui a verla hace poco a Santa Bárbara desde Collanco y estaba y aunque lúcida estaba bastante debiltada. Después de conversar con ella un rato me despedí con un beso en la frente, sabiendo que era seguramente la última vez que la veía en vida. En efecto tres dias después me llamaron para avisarme de su muerte. Partí con muchas flores y estuve con mucha pena en su funeral.
En un último gesto, Marta me legó en su testamento su propia casa!! De modo que si quieren veranear en Santa Bárba me avisan. Amorosa, pero obvio que se la cederé a Juan Seguel que tanto se preocupó y cuidó a su tia.
En el pueblo mucha gente me ubica y me saluda. Estoy incluso pensando presentarme a alcalde, de repente me eligen 🙂

Santa Bárbara a orillas del rio Bio Bio, 14.000 habs. la Capital Nacional de la Miel.