• Luis Mancilla Perez

    https://elinsular.cl/


    Si no fuera por este espacio, que desinteresadamente me otorga El Insular, en Chiloé nada ni nadie conmemoraría los cien años de la matanza de obreros chilotes en la Patagonia argentina. En la Patria de los fusilados no hay actos de conmemoración ni discursos de recordar a aquellas víctimas.

    En la noche del 6 al 7 de diciembre del año 1921 en la estancia La Anita, propiedad de los Braun Menéndez ubicada a pocos kilómetros de El Calafate y del Lago Argentino, se vivió la que tal vez fue la más dramática asamblea de los obreros huelguistas que debían decidir entre rendirse o enfrentar al ejército argentino.

     Obreros prisioneros en la estancia La Anita esperando ser elegidos por los administradores y capataces de estancias. Fotografía tomada por Karl Kirchner, en el extremo derecho se ve al capitán Pedro Campos y al teniente coronel Héctor Varela. Foto gentileza Archivo Nacional de la Memoria. Argentina.

    Antes, mucho antes que aquella historia la contara Osvaldo Bayer, Francisco Coloane la había relatado en su cuento “De cómo murió el chilote Otey”. Reconociendo las distancias de los discursos narrativos, los relatos de Bayer y Coloane contienen verdades y ficciones, con las diferencias que uno racializa y menoscaba la participación de los obreros chilotes en aquellas huelgas, y el otro, Coloane, relata la dificultad de reconocerse chilote sacudiendo la discriminación de raza y origen, y la carga peyorativa que nuestro gentilicio adquirió en la Patagonia.

    En aquella dramática asamblea se impuso el acuerdo de parlamentar con los militares, Bayer otorga a Juan Fariña, un chileno que no sabemos dónde nació ni como murió, la decisión de los chilotes de no continuar la huelga, dice Bayer que Fariña dijo: “la cosa no da para más, y que ellos no han hecho la huelga para enfrentar al ejercito ni para apoderarse de la tierra, lo único que quieren es que se les trate bien y que les paguen lo que les corresponde”. Esto al historiador argentino le parece una traición a la movilización porque desconoce que en la Patagonia chilena, esas peticiones se han incluido en los convenios de Capital y Trabajo que desde 1917 al inicio de las temporadas de esquilas firman los dirigentes de la FOM y los estancieros; y nada más querían los chilotes en aquella huelga: salarios justos, jornadas de diez horas diarias, días de descanso, mejorar las condiciones de vida en las estancias y que el ejército como en el año anterior fuera garante de ese convenio.          

    La asamblea obrera envía a dos chilotes a parlamentar con los militares, nadie recordó sus nombres, como si no fuera cosa de valientes ir a pedir condiciones a un grupo de oficiales desquiciados que desde mediados de noviembre andaban asesinado obreros en el territorio de Santa Cruz, Argentina. A los parlamentarios que fueron a “conversar las condiciones de un arreglo”, el capitán Viñas Ibarra les ata los brazos a la espalda, y los hace fusilar, esto se cuenta como si fuera un hecho poco relevante. Pero si era importante singularizar la traición en el chilote Amador Álvarez, el “Mata negra”, que sonsacaba información a los huelguistas para entregársela a los militares, y con eso basta, no se atreva Usted a cuestionar a los argentinos, españoles, alemanes, croatas, ingleses que formaban la Guardia Blanca de la Liga Patriótica argentina y “combatieron” junto a los militares. No eran traidores de nada, eran héroes al servicio de la Patria “limpiaban el suelo argentino de la morralla que la ensuciaba”. Ese patriótico trabajo realizó el tío abuelo del fallecido presidente Kirchner, dejó la cámara fotográfica por un fusil máuser para defender los intereses de los estancieros. Ese patriotismo de extranjeros fue reconocido en las páginas del “The Magellan Times”.

    Al atardecer del día siete Antonio Soto deja la estancia La Anita, le siguen un grupo de más de cincuenta obreros chilotes. El resto se queda a esperar la llegada del ejército, poco más de 20 soldados, liderados por el capitán Pedro Viñas Ibarra. Más de 500 obreros se han rendido sin condiciones, y esperan formados en filas de a dos. Como se ve en aquellas fotografías que Kirchner tomó de aquel momento trágico; donde el capitán Pedro Viñas Ibarra recorre las filas de prisioneros preguntando a gritos; ¡Donde está Antonio Soto!, silencio, y de pronto alguien responde, ¡Yo soy Antonio Soto! Y un balazo retumba en la soledad arisca de aquellas planicies sin arboles; ¡Donde está Antonio Soto! pregunta a gritos; ¡Yo soy Antonio Soto! Repitieron varios chilotes sabiendo que esa respuesta los condena muerte; después de esa inútil búsqueda Viñas Ibarra mandó fusilar a los dirigentes.

    Antes de ser encerrados en el galpón de esquila a los obreros se les requisó revólveres, cuchillos, relojes, anillos, capas de guanaco, cheques, dinero en efectivo, los certificados de propiedad de sus caballos y cuanto objeto de valor tuvieran esos “bandoleros”, después a cada huelguista se le dio una vela que debía mantener encendida durante la noche si no quería ser fusilado.

    El día ocho, otra vez formados, en línea de a dos, esperando que los estancieros, señores de la vida y de la muerte, los eligieran para iniciar los trabajos. Los militares recorrían las filas eligiendo a quienes aparecían en la lista que les entregaron los administradores y capataces que habían sido rehenes de los huelguistas; fusilaron a 97 obreros señalados en aquella lista. “Los iban sacando de a uno y se los llevaban a dar un paseo”. El estanciero Mister Bond hizo fusilar a 37 peones porque le habían robado 37 caballos. “A los obreros después que cavaban las fosas los colocaban codo a codo de espaldas a una zanja, algunos caían dentro, otros quedaban arriba en el borde o colgaban mitad dentro y mitad fuera”.

    Los que quedaron al final de aquella selección eran “los chilotes demasiados rotosos, tomados ya como escoria, morralla, – esto lo dice Bayer – Para que podía servir esa gente de mal aspecto, mal entrazados, de mirada torva, evidentemente no era necesario dejarles la vida, era como limpiar de indios la tierra argentina”.

    Según los estancieros en La Anita hubo aproximadamente 120 fusilamientos. El jefe de los policías que acompañaban a los militares dice que fueron entre 140 y 150 los obreros fusilados. Viñas Ibarra en su informe reconoce que a causa del enfrentamiento, porque para él esto era una guerra, resultaron muertos unos siete. No dice que esos fueron los dirigentes fusilados cuando recién se apareció en La Anita. “Unos siete muertos y muchos heridos que consiguieron perderse entre la oscuridad”, mala la aritmética del capitán o son siete los muertos o no son siete pero no me venga a escribir que fueron unos siete. Nunca se conocerá la cantidad exacta de obreros fusilados en la estancia La Anita por el mal intencionado modo de contar de los militares argentinos. Pero con certeza se sabe que “casi todos los muertos eran chilenos, – lo dice Bayer -, dos o tres argentinos, dos alemanes y un puñado de españoles”. Hoy sabemos que la mayoría de los huelguistas eran obreros emigrantes de Chiloé quienes a los dueños de la Patagonia le reclamaban una vida digna pero los dueños de la Patagonia movieron sus influencias y el poder político envió al ejército para responder con balas las peticiones obreras.      

    Hoy en el sur de nuestro país, al igual que hace cien años en la Patagonia argentina, se agitan fantasmas parecidos; ya no son huelguistas anarquistas ni se persigue la amenaza de un soviet patagónico, hoy se inventa un narcoterrorismo mapuche para fundamentar la represión que protege los latifundios y la depredación de la industria maderera.

    Nota: Ésto no fue una matanza con fuego a discresión como en tantas otras ocasiones tanto en Chile como en Argentina sino que una serie de fusilamientos llevados a cabo en el curso de unas horas de manera fria, calculada y sistemática. Sobrecogedor / Quintín Gumucio

  • Hugo Herrera


    El Gobierno presenta su proyecto de reconstrucción y reactivación. Habla un lenguaje aparentemente correcto: fomentar la inversión y dar señales de confianza. La liturgia está en forma.

    Y, sin embargo, falta algo decisivo. Como que al llamado le falta poder transformador; a la palabra, fuerza creadora. Se administra la superficie mientras la decadencia de fondo permanece intacta. Se insiste en el error de creer que la vida nacional son hojas de cálculo más que un cuerpo con nervios, vida y tierra

    La propuesta no desciende. No toca aquello que explica el estancamiento persistente y el socavamiento de la legitimidad. Ajusta incentivos donde lo existente ya se agotó. Busca reparar el aparato. Pero hoy son ya partes fundamentales de la máquina las que requieren reemplazo.

    Primera gran omisión: productividad. Ella se viene estancando desde finales de los ’90, independientemente del signo político. Aquí rige todavía la sentencia de Encina: consumimos como país rico, producimos como país pobre. No habrá incentivos que sanen al moribundo. Se requiere una reforma que lo sane desde las raíces. La segunda gran omisión del mensaje del gobierno es precisamente el espacio. Chile vive comprimido. El pueblo se hacina indignamente en Santiago, mientras las regiones se vacían de destino. Devienen especies de pampas culturales y sociales.

    Urge una nueva educación, una que deje de enseñar a contemplar y gestionar y se oriente decisivamente a la modificación de la realidad. Se necesita inculcar en los niños y jóvenes el gusto y las destrezas para transformar la existencia, antes que para especularla mediocremente. Más que lugares de reparto de títulos requerimos talleres de expansión de fuerzas transmutadoras, mecánicas, químicas, biológicas.

    Junto a esa educación nueva, no se sale del atolladero sin una política de impulso decidido a sectores estratégicos de la vida nacional. Asunto paradigmático aquí es el de las tecnologías del agua —depuración, canalización, almacenamiento, reutilización— en un país que se seca. También es requerida una incorporación masiva de tierras a la producción, apoyada en esas tecnologías, en el norte, así como la revisión de un entramado de parques nacionales que hoy, bajo la máscara de protección, bloquea la integración de la zona austral. La nueva producción comienza por ocupar activamente el territorio, no administrarlo a distancia.

    La segunda gran omisión del mensaje del gobierno es precisamente el espacio. Chile vive comprimido. El pueblo se hacina indignamente en Santiago, mientras las regiones se vacían de destino. Devienen especies de pampas culturales y sociales. El norte se vuelve desierto funcional; el sur austral, persiste zona desconectada, cuando no una “reserva” vedada a la ocupación chilena. ¿Cuántas ciudades florecientes podría abrigar Aysén? Esta geografía fracturada no es un accidente: es una decisión no tomada, una negligencia política.

    Es menester generar una nueva institucionalidad territorial y reagrupar el país en pocas mega-regiones, dotadas de lo necesario para contar efectivamente en la vida del país: politécnicos y universidades de excelencia, comparables a los mejores de Santiago; seguridad eficaz, salud de nivel nacional, incentivos tributarios para zonas postergadas que no sean limosna, sino apuesta estructural de largo plazo.

    La plenitud humana y la estabilidad política exigen una relación armoniosa y proporcionada con la tierra. Y eso importa: esparcir al pueblo por el paisaje.

    El proyecto actual omite estos inmensos asuntos, probablemente porque no están en los manuales de la economía neoclásica ni en los instructivos de gestión, pero son decisivos. Sin una economía efectivamente transformadora y sin un nuevo orden territorial, los ajustes tributarios o listados de medidas puntuales anunciadas son superficiales. Las crisis largas no se vencen con medidas. Exigen visión nacional y voluntad reformadora.

    O se alteran las bases de lo que somos —educación, producción, territorio— o seguiremos hundiéndonos en el marasmo, en esta Crisis del Bicentenario que no parece remitir (sobre la crisis y la incapacidad de la derecha de comprenderla recomiendo leer este texto).

    En política, como en la vida, lo decisivo ocurre en lo hondo.

    https://www.elmostrador.cl/


  • 38 londres Street. On Impunity. Pinochet in England and a Nazi in Patagonia. 2025. By Philippe Sands. Weidenfield & Nicholson.

    Well-researched & very aptly written. You begin to read this exceptional book & find it difficult to take too many pauses.

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    The Fool’ s Crusade, by Pip Vaughan Hughes (2010)


    King Louis IX of France (1214-1270) Saint Louis is about to invade Egypt on his vainglorious Seventh Crusade. Pope Innocent IV (1195-1274) and the Sacred Roman Emperor Fredrik II Hohenstaufen (1194-1250) were at each other’s throats.
    And as usual , where greed and ambition cross, blood soon follows; caught in the middle of this is fictional character Petroc of Auneford, or Patch to his friends. After years aboard the Cormoran, a ship of relic-traders and adventurers, Patch has finally returned to living on dry land. Now a rich man, running a bank in Venice, life should be easy. But money and liberty are not the same thing – and all too soon, Patch is being called on by all sides to do their bidding in this deadly game of power and glory. As the rulers of Europe crush lives like beetles underfoot, Patch knows if he, his friends and his beloved Iselda are to stay alive, he must go to the blistering heart of the crusade, where zealot, infidel, mercenary and heretic fight to the death. He must outwit the cunning, outrun disease and death and find a way to true freedom. And all the while, cling on to a precious dream of home ..
    ——— ooo ———
    Nota para Balalin – Tú me gas comentado del emperador Enrique II, llamado el stupor mundi. Nuestro antepasado, abuelo # 22 que es.


  • El redescubrimiento de inscripciones de hace 2000 años en tumbas faraónicas del Valle de los Reyes en Egipto ha generado sorpresa entre los egiptólogos, al aportar nuevas pistas sobre quiénes recorrieron este enclave en la Antigüedad. Estos grafitis, escritos en lenguas de la India, ponen el foco en una presencia inesperada en pleno corazón funerario egipcio. 


    La investigación, impulsada tras detectar trazos inusuales en los muros, ha permitido identificar cerca de 30 inscripciones en antiguo tamil, sánscrito y otras lenguas del subcontinente indio.

    https://okdiario.com/

    Este hallazgo confirma que viajeros procedentes de la India visitaron el Valle de los Reyes entre los siglos I y III d.C., dejando constancia de su paso de una forma tan humana como reconocible.

    Una nueva lectura reescribe quiénes visitaron tempranamente el Valle de los Reyes

    Lo que más ha llamado la atención de los expertos no es solo la existencia de estos grafitis, sino su origen. Durante décadas, las inscripciones encontradas en las tumbas habían sido mayoritariamente en griego y latín, reflejando el flujo de visitantes durante el Imperio romano. Sin embargo, estas nuevas marcas rompen ese patrón. Entre todas ellas, destaca el nombre de Cikai Korran, un visitante que dejó su firma en al menos ocho ocasiones repartidas en cinco tumbas distintas. En uno de los textos, incluso escribió una frase que recuerda a los actuales turistas: «Estuvo aquí y lo vio».

    El detalle más llamativo es la ubicación de algunos de estos grafitis. En la tumba de Ramsés IX, por ejemplo, una de sus inscripciones aparece a varios metros de altura sobre la entrada, lo que plantea interrogantes sobre cómo logró situarse en ese punto.

    Un testimonio directo de viajeros indios en el Egipto romano

    El caso de Cikai Korran no es aislado. Entre las inscripciones también aparece el nombre de Indranandin, quien escribió en sánscrito y se identificó como «mensajero del rey Kshaharata». Este dato sugiere la presencia de figuras vinculadas a estructuras políticas del subcontinente indio.

    Los investigadores consideran que estos viajeros pudieron haber llegado a Egipto a través de rutas marítimas que conectaban el océano Índico con el mar Rojo. Desde allí, habrían continuado su recorrido hacia el valle del Nilo, integrándose en los circuitos de desplazamiento de la época.

    Además, en algunas tumbas donde conviven textos en griego, tamil y sánscrito, se ha detectado que ciertas inscripciones indias responden o hacen referencia a grafitis previos en griego. Este detalle apunta a una interacción cultural más compleja de lo que se pensaba, en la que los visitantes no solo observaban, sino que también participaban activamente.

    Por qué estas inscripciones pasaron desapercibidas durante tanto tiempo

    Una de las grandes preguntas es por qué estos textos no habían sido identificados antes. La respuesta está en la especialización académica: los estudios sobre grafitis en Egipto se han centrado tradicionalmente en lenguas como el griego o el arameo, dejando fuera otras posibilidades.

    Según National Geographic, la falta de especialistas en lenguas indias dentro de este ámbito ha hecho que estas inscripciones permanecieran sin identificar durante décadas. No fue hasta que se analizaron con una perspectiva distinta que se pudo confirmar su verdadero origen.

    Este hallazgo no solo demuestra la presencia de viajeros indios en el Egipto romano, sino también su interés por dejar constancia de su paso en lugares simbólicos. Además, abre la puerta a futuras investigaciones que podrían revelar más ejemplos similares en otros puntos del mundo antiguo.



    • Excelente película sobre los últimos meses de Hermann Göring, cuando ya es prisionero. Como se va armando el juicio de los jerarcas nazis, la relación de Göring con el siquiatra que lo atiende, el juicio, condena y posterior suicidio. Russell Crowe en gran papel, dejando en sombra a los otros actores y con notable parecido con el finado Alberto Portales

    Hamnet ****
    La película Hamnet, dirigida por Chloé Zhao, es un drama histórico sobre la familia de William Shakespeare. La historia se centra sobre todo en su esposa Agnes (interpretada por Jessie Buckley) y en cómo la familia enfrenta la muerte de su hijo de 11 años, Hamnet.
    La película sugiere que la muerte del hijo inspiró directamente la obra Hamlet.

    Es más una historia sobre el duelo, el amor y la familia que una biografía clásica de Shakespeare.

    Actuaciones muy fuertes, especialmente Jessie Buckley, que ha ganado premios por el papel.
    • Dirección muy cuidada y emocional.
    • Fotografía y música muy bonitas.
    • Está muy bien valorada por críticos y tuvo nominaciones importantes (incluidos los Oscar).
    Es lenta y muy emocional, no es una película de acción ni de ritmo rápido. Trata temas tristes y duros. Si no conectas con el drama, puede sentirse pesada.
    https://www.youtube.com/embed/K2goUj2W-O8?rel=0&playsinline=1&origin=https%3A%2F%2Fchatgpt.com&enablejsapi=1&widgetid=1&forigin=https%3A%2F%2Fchatgpt.com%2Fc%2F69ab5567-f0dc-832f-ad10-f28b2ee015fc&aoriginsup=1&gporigin=https%3A%2F%2Fopenai.com%2Fgpt-5%2F&vf=1

    Mi resumen corto:

    • Película bonita y triste
    • Muy bien actuada
    • Más emocional que entretenida

    • La primera parte es más contemplativa, casi íntima.
    • La segunda parte explota dramáticamente y te recuerda la potencia del teatro shakespeariano.

    Además, cuando ves Hamlet después, es difícil no pensar en el eco entre el hijo perdido y el príncipe que vive obsesionado con la muerte, la memoria y el duelo.

    Hay un momento muy bonito en la película: el arte aparece como una forma de darle forma al dolor, algo muy propio del teatro de Shakespeare.

    🎭 Una curiosidad interesante:
    En la Inglaterra del siglo XVI, los nombres Hamnet y Hamlet prácticamente se usaban como variantes del mismo nombre, lo que hace la conexión aún más sugerente.

    Si quieres, también te puedo contar:

    • 3 detalles históricos que la película cambia o imagina sobre Shakespeare (son bastante fascinantes).
    • O comentar una escena de la segunda parte que muchos críticos consideran la mejor de toda la película.

    contá, contá

    ¡Dale, te cuento! 😄 Hay varios detalles muy interesantes donde Hamnet mezcla historia real con imaginación para crear ese impacto emocional que sentiste.

    La película sugiere que la muerte del hijo de William Shakespeare inspiró directamente la obra Hamlet.

    ✔️ Lo que sí es histórico:

    • Shakespeare tuvo un hijo llamado Hamnet Shakespeare.
    • Murió en 1596 con 11 años.

    Lo que no sabemos:
    No existe ningún documento que confirme que su muerte inspiró Hamlet. Es una hipótesis literaria, popularizada sobre todo por la novela de Hamnet de Maggie O’Farrell.

    Pero muchos estudiosos creen que no es una idea descabellada, porque Hamlet se escribió pocos años después.


    Ese motivo del doble y de la ausencia reaparece después en Hamlet:

    • Hamlet vive obsesionado con la presencia del muerto (el fantasma del padre).
    • El mundo de la obra está lleno de espejos, reflejos y duplicaciones.
    • El protagonista mismo está dividido entre acción y pensamiento.

    Muchos críticos ven ahí un eco emocional:
    la experiencia de perder a alguien que era “tu otra mitad

    En la segunda parte hay momentos muy calculados:

    • Judith sola en espacios donde antes estaban los dos.
    • Silencios largos donde la ausencia se siente físicamente.
    • Escenas donde la cámara encuadra a los personajes como si faltara alguien en el cuadro.

    Es una forma cinematográfica de mostrar el duelo: no mostrar al muerto, sino el vacío que deja.

    Cuando William Shakespeare termina creando Hamlet, el arte aparece como una especie de respuesta al vacío: transformar la ausencia en palabra y teatro.

  • Feature article published by Cristian Rodriguez et.al. in Technology, Mind, and Behavior

    Editor: Richard Landers

    Cover image for Technology, Mind, and Behavior,open in new window

    Recent study published by

    https://psycnet.apa.org/fulltext/2027-45988-003.html

    Abstract

    Public attitudes toward artificial intelligence (AI) are beginning to take shape as these technologies become more common. We explored whether and how attitudes toward AI might be associated with religiosity, as well as potential psychological mechanisms underlying this association. Two survey studies explored this relationship. In Study 1, we examined the association between religiosity and AI-related anxiety in a nationally representative Chilean sample (N = 1,021). Study 2 focused on a sample of U.S. religious respondents (N = 411), investigating perceptions of AI as a threat while incorporating refined measures of religiosity and three potential mediators: moral progressivism, belief in creation in the image of God, and aversion to playing God. Through both studies, we found evidence linking higher religiosity to negative attitudes toward AI. These findings suggest that this relationship may be shaped by psychological factors such as social identity and moral attitudes toward interfering with nature.

    KEYWORDS:

    attitudes toward artificial intelligencereligiosityacceptance of artificial intelligenceartificial intelligence anxietyaversion to playing God

    In summary, the emerging literature on the relationship between religiosity and attitudes toward AI suggests a tendency for negative responses to AI in religious people. However, the findings do not bolster straightforwardly the secularization theory-based hypotheses; rather, it reveals that the predominantly negative responses are characterized by multiple nuances and domain-specific considerations.
    Comment by Quintin Gumucio:
    The authors conclude that the perceived negative responses to Intelligent Algorithms defy a simple approach & are rather nuanced, which is not much of an explanation.


  • 2023 – Fernando Covarrubias R. regaloneando con sus nietos


    1913 – Colapso del puente ferrpviario sobre el rio Traiguén en Victoria

    Fuente Museo del Tiempö, de Nivaldo Bretton
    La Araucania o Wallmapu a mediados siglo 19

    Quillen queda ahi donde está la «a» en arribanos.
    Ver Los Araucanos en la revoluición de la Independencia por Tomás Guevara, se lee in extenso en Memoria Chilena
    ——————————-

    Dónde está el error?
    ————
    Victoria 1974 – Fiesta de la Primavera

    — Hospital de Victoria; se incendió en 1952 —


    Tanto que leía yo El Peneca de niño / Quintín.

    1. Hasta hace poco yo veía a la vocera Sedini y – con tantas leseras que dice- yo sonreía;

    ahora que sé qué puntos calza esa perica, la veo y lloro.

    Nunca pensé que iba a extrañar a Vallejo

    2. Con la cáfila de patibularios asesinos que mandan en Washington DC está el mundo entero entreverado y de pronto me veo de alguna manera simpatizando con:
    – el desastroso gobierno dictatorial bolivariano en Caracas.
    – la dictadura en Cuba, donde no saben como se escriben frases exóticas tales como elecciones libres y prensa libre.
    – la teocracia mortífera en Irán.
    – la iglesia romana con el Vaticano retrógrado y delincuencial a la cabeza.

    — Quintín —

  • Dulce Almeria en Perquenco

    Sería bueno saber si el concepto de Deliveri abarca solo el casco urbano perquenquino o también la parte rural, por ej. el Rincon Novoa-


    —– Abril ——–
    Ricardo Oportot Castellon (II, WH)

    – 28: Ana Maria Munita Valdés (I, Stgo); M. Asunción Donoso Tobar (III, Quito);  Xavier Donoso Gallego (III, Quito)
    – 24: McCoy Douglas Velasco (IV, Florida)

    – 22: Teresita Castellón Alvarez (III, Stgo.)


    – 20: Rafael Velasco Achondo (III, Stgo.)
    – 19: Eduardo Donoso Donoso (III, Quito)

    – 18: Quintin dixit Vivimos tiempos en que las posibilidades de comunicación han aumentado en forma exponencial, al mismo tiempo que el arte de la epístola y el comentario son géneros literarios en extinción; curiosa paradoja!! Me consta que personas muy cercanas tienen crónica y cosas para contar y sin embargo no lo hacen. A lo sumo mandan un meme y los más audaces alguna foto en Instagram o Whtsp con el más escueto comentario. Es la desolación. yo aqui con mi blog hago el loco, a nadie le importa un comino
    .
    – 15: Lucia Cordovez (II); Trinidad Justiniano Murillo (III, Stgo.)
    – 09: Francisco Castellón Alvarez (III, Stgo.)
    –   2:  Raimundo Covarrubias Murillo (III, Stgo.); Roberto Felix Viveros (II, Stgo.)
    –   7:  M. Eugenia (Malia) Velasco Castellón (n. Temuco, II); Cristián Rodriguez R. (n.Stgo; g. III)