Los primeros ejemplares del ‘Oligoryzomys longicaudatus’ conocidos para la ciencia fueron recolectados en el sur de Chile por la expedición de Charles Darwin en el ‘Beagle’

Joaquim Elcacho Clemente

El cuerpo del colilargo ('Oligoryzomys longicaudatus') mide entre 6 y 8 cm mientras que la cola alcanza los 11 y 15 cm de longitud . Yamil Hussein E. CC BY-SA 3.0

El cuerpo del colilargo (‘Oligoryzomys longicaudatus’) mide entre 6 y 8 cm mientras que la cola alcanza los 11 y 15 cm de longitud .

08/05/2026 13:17 Actualizado a 08/05/2026 13:53

La comunidad científica coincide en considerar que el principal reservorio del virus Andes -ANDV, por las siglas en inglés- es el ratón conocido como colilargo, ratón de cola larga, lauchita de los espinos o pericote pequeño, de nombre científico Oligoryzomys longicaudatus. No es el único animal que alberga y potencialmente transmite este hantavirus de alta mortalidad en humanos (ver complemento) pero sí que parece ser la especie con mayor incidencia (entre el 5% y el 10% de los ejemplares estudiados son portadores del ANDV) y con una extensión geográfica -Chile y Argentina- compatible con la ruta y visitas realizadas recientemente por el HV Hondius.

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El descubrimiento de este pequeño roedor está ligado a uno de los viajes más importantes de la historia de la ciencia: los ejemplares originales fueron recolectados por Charles Darwin durante su expedición a bordo del HMS Beagle, concretamente en el archipiélago de los Chonos (región austral de Chile) y en la Patagonia. La especie fue descrita científicamente por primera vez en 1837, en una investigación liderada por el naturalista británico George Robert Waterhouse, a quién Charles Darwin había confiado el estudio de los mamíferos y coleópteros recogidos durante el viaje del Beagle.

Viaje a bordo del famoso ‘Beagle’

Waterhouse clasificó inicialmente a este pequeño roedor de cola larga como Mus longicaudatus, es decir, perteneciente al género Mus, en el que también se encuadra el ratón común o doméstico (Mus musculus), pero después fue reasignado al género Oligoryzomys. Así, el nombre científico actual es también bastante descriptivo de las observaciones que Waterhouse y Darwin realizaron hace casi dos siglos. Oligoryzomys proviene del griego oligos (pequeño) y oryzomys (ratón del arroz), mientras que longicaudatus es la derivación de un término en latín que significa “de cola larga”.Representación de una ejemplar adulto de 'Oligoryzomys longicaudatus' Animalia.bio

Representación de una ejemplar adulto de ‘Oligoryzomys longicaudatus’ Animalia.bio

El manual de fauna de Tierra de Fuego, editado por el departamento de Medio Ambiente de Argentina, indica de forma bastante escueta que el “pericote, de científico es Oligoryzomys longicaudatus, también llamado laucha de los espinos, es un ratón pequeño, de pelaje largo y suave, de cola extremadamente larga, pudiendo doblar la longitud del cuerpo; vive en los bosques, instalando sus madrigueras en los huecos de los árboles aunque, pueden verse en las praderas costeras y aún en la estepa”.

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André Víctor Rubio Carrasco, profesor asociado de la facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, es uno de los expertos más destacados en el estudio del colilargo y su relación con el virus Andes. El colilargo “es un roedor nativo principalmente en los bosques templados de Chile y en el sur de Argentina y, por ende, está protegido; cumple sus funciones ecológicas en el ecosistema, ya que dispersa semillas y es el alimento de otros animales”, ha detallado André Rubio en declaraciones a la agencia Efe.

Este pequeño roedor come semillas, frutos, pequeños artrópodos, pequeños reptiles y hongos. Las hembras se reproducen a los pocos meses de edad, y pueden tener hasta tres camadas al año con cinco crías en promedio cada una. El hábitat de esta especie se extiende desde el desierto de Atacama (extremo norte) hasta la región más austral, y prefiere terrenos cubiertos pro vegetación; tiene hábitos nocturnos y se desplaza dando saltos, ya que posee unas patas traseras muy largas, que lo asemejan a la rata canguro de Norteamérica”, indica Rubio.Distribución geográfica conocida del colilargo ('Oligoryzomys longicaudatus') . IUCN Red List of Threatened Species

Distribución geográfica conocida del colilargo (‘Oligoryzomys longicaudatus’) . IUCN Red List of Threatened Species

“Los estudios que se han hecho en Chile y en Argentina arrojan que, por lo general, entre el 5 % y el 10 % de los individuos de esta especie portan el virus y suelen ser principalmente los machos adultos”, detalla este experto de la Universidad de Chile.

La tasa puede aumentar hasta un 20% «cuando ocurre el fenómeno de ratadas, es decir, un aumento explosivo de este tipo de roedores, que se reproducen de dos a tres veces por año, con camadas de cuatro a seis crías, según el ‘Programa Hantavirus: Ecología y Enfermedad en Chile’, un trabajo colaborativo entre diversas instituciones nacionales e internacionales.

Los expertos no han podido concretar el proceso por el cual ha aparecido el virus Andes en esta especie pero se considera muy probable que se trate de una mutación natural de otros hantavirus similares, comunes en la naturaleza.

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¿Por qué no mueren también los ratones?

El Oligoryzomys longicaudatus es el huésped más conocido del hantavirus de actualidad pero no el único. El Andes también se ha detectado con menor incidencia en el ratón de pelo largo (Abrothrix longipilis), la laucha o ratón olivácea (Abrothrix olivaceus), el ratón orejudo de Darwin (Phyllotis darwini) el pericote austral o ratón orejón austral (Loxodontomys micropus), el colicorto chaqueño (Oligoryzomys chacoensis) y el akodon (Akodon varius). En una explicación científica, planteada en 2004 y revisada en 2005 en un artículo publicado en la revista Virology se desarrolla la hipòtesis de que el mecanismo por el cual los hantavirus persisten en sus reservorios naturales surge “por el escape de la vigilancia inmune específica de CD8+; por el contrario, las respuestas inmunes humorales parecen ser importantes para conferir protección contra la infección viral”. ¿Por qué no mueren los ratones con el virus Andes? La respuesta simplificada puede ser que en ratones infectados de forma persistente, las fuertes respuestas de anticuerpos neutralizantes observadas pueden ser esenciales para suprimir la diseminación del hantavirus y, en consecuencia, evitar la enfermedad mortal, proponía el equipo liderado encabezado por Nicole D. Tischler en el artículo publicado en 2005 en Virology.

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